TRABAJO ESCLAVO

PEONES GOLONDRINAS:
PEOR QUE ESCLAVOS (2º Parte)
Jacinto Paz, PYP Ituzaingó, Mesa 25 de Mayo por el Proyecto Nacional

La compañera Presidenta Cristina Fernández, ante empresarios del turismo en Comodoro Rivadavia el pasado día 12 de Marzo, expresó que el desafío del país “no es económico, sino cultural”.

Coincidimos: la economía depende de la política y también de la cultura. Los cambios económicos son más inmediatos: los culturales demandan más tiempo.

La oligarquía terrateniente –clase dominante por excelencia- ejerció la hegemonía política-económica y cultural de la Argentina. Cuando el pueblo eligió a gobiernos nacionales y populares, como en 1916 a Hipólito Yrigoyen, en 1946 a Juan Domingo Perón, en 1973 a Héctor Cámpora y al mismo Perón nuevamente, esta clase social, Antinacional y sus aliados (la alta burguesía y el imperialismo) utilizaron a las Fuerzas Armadas para dar golpes de Estado que volvieran la historia hacia atrás. Repusieran los privilegios de las minorías aristocráticas, y sometieran al pueblo y al país a los designios de las potencias extranjeras.

La democracia recuperada en 1983 no pudo terminar con la pesada herencia de la dictadura, tanto en lo económico como en lo social y cultural. Es más, se profundizó la dependencia y la injusticia social.

A partir de la presidencia de Néstor Kirchner en 2003, y Cristina Fernández en 2007 retomamos el largo camino de la liberación nacional y social de nuestra querida Patria. Pero en 2008 sufrimos una derrota en la lucha por imponer la Resolución 125 que ponía en manos del Estado Argentino parte de la Renta Extraordinaria, fruto de los precios internacionales de la soja. Esa renta se la quedó la oligarquía.

La Sociedad Rural, Confederaciones Rurales Argentinas y sus socios menores en la Mesa de Enlace, Coninagro y la Federación Agraria Argentina, reunieron 300 mil argentinos en Figueroa Alcorta, para rechazar la aplicación de la 125. Y estuvieron allí hasta quienes serían perjudicados por la no aprobación de la misma.

Fue posible este triunfo oligárquico por la dominación cultural sobre amplias capas sociales de las clases medias: la pequeña burguesía, incluso parte de los trabajadores que creían en el mito que la prosperidad del “campo” se derramaba sobre todos los argentinos, a condición de que el Estado no le “expropie el fruto de su trabajo”.

Esta zoncera del siglo XXI fue bombardeada literalmente por la Gran Prensa Independiente sobre la población las 24 horas del día. El multimedios Clarín y La Nación, la “tribuna de doctrina” oligárquica, fueron la artillería en contra del Estado Argentino.

Hoy, cuando los organismos estatales coordinan su accionar para detectar y terminar con el trabajo esclavo, denuncian presión del Gobierno sobre “el campo”.

La AFIP, el ANSES y el Ministerio de Trabajo cumplieron su función de verificar la legalidad, el pago de impuestos, los aportes a la seguridad social y las condiciones de trabajo.

Durante el mes de Febrero, los operativos de AFIP y los ministerios de Trabajo de Nación y provincia de Buenos Aires relevaron a 2525 trabajadores: 1105 no estaban registrados, 195 eran indocumentados y menores. Según las actas labradas, en una gran mayoría de casos las condiciones laborales eran infrahumanas.

Este es el gran avance del Pueblo Argentino: mediante el Gobierno Popular de la compañera Cristina Fernández abrió las tranqueras de las estancias y hoy sabemos que no hay tal “paraíso terrenal” con peones felices en ellas, como nos enseñaron desde la escuela primaria.

Es nuestra tarea como militantes hacer nuestro aporte para abrir las mentes de quienes aún creen en el país oligárquico de “maravillas” de 1900.

Demoliendo la cultura oligárquica, reemplazando a ella por la genuina cultura Nacional y Popular, los Socialistas de la Izquierda Nacional trabajamos en ese sentido, y apoyamos la reelección de la compañera Cristina para continuar y profundizar el Proyecto Nacional, reiniciado en 2003. Es una construcción colectiva del Campo Nacional. Participar es Nuestro Deber.

Jacinto Paz, PYP Ituzaingó, Mesa 25 de Mayo por el Proyecto Nacional

Fuente: www.rojosuburbano.com.ar

24.03.2011

DEFENDAMOS EL PROYECTO INDUSTRIAL,
NUNCA MÁS GOLPES OLIGÁRQUICOS

En un día como el de hoy, treinta y cinco años atrás, el núcleo más duro del capital concentrado asumió el control de la Argentina. Para ello, utilizó a las Fuerzas Armadas y también a la mayor parte de los partidos políticos. Falso era el argumento de defender al gobierno de la "agresión subversiva", que estaba derrotada mucho antes del 24 de marzo de 1976.

Ya a fines de 1975 los grupos armados habían quedado aislados de la masa de la población, y en esas condiciones no había modo de que llegaran al poder. Esto no lo ignoraban quienes dieron el golpe de Estado... ¡Para derrocar al gobierno que se decía defender, cuando faltaban pocos meses para las elecciones generales!

Pero el programa del golpe iba mucho más allá del "aniquilamiento de la subversión". Buscaban, en realidad, terminar con toda veleidad de desarrollo autocentrado de la economía argentina. Y para ello entendían que era imprescindible destruir a la clase trabajadora argentina, incluso al precio de destruir la industria.

La experiencia histórica de la oligarquía argentina y las empresas imperialistas mostraba que de todos los legados inmanejables del peronismo, el peor era la existencia de una clase trabajadora organizada, dispuesta a resistir todo intento de retroceso hacia la semicolonia agroexportadora del primer Centenario o, al menos, a las condiciones imperantes al 3 de junio de 1943.

Suprimir política y socialmente una clase entera exige un régimen de terror. Y el que se desató sobre nosotros apuntó no solo al descabezamiento físico de las organizaciones populares sino a la extirpación de toda aspiración mínimamente reformista en un sistema de círculos concéntricos: irían terminando primero con los más activos, luego con los simpatizantes, y finalmente con los neutrales. Todavía hoy andan criminales de lesa humanidad como el "Tigre" Acosta o Alfredo Astiz insistiendo en versiones actualizadas de esta tesis. En el caso de Astiz, además, se suma la infamia de haber rendido las islas Georgias del Sur a Gran Bretaña, en 1982, sin disparar un solo tiro.

Pero los Astiz o Acosta eran mano de obra y además, al menos, salen a la notoriedad pública. Los verdaderos instigadores, promotores y beneficiarios del golpe y sus consecuencias siguen en la oscuridad.

Por ejemplo, aún no rinden cuentas por sus crímenes José Alfredo Martínez de Hoz, Juan Alemann o Roberto Alemann. Mucho más grave aún es que el veneno ideológico-político de su pensamiento no solo sobrevivió sino que se ha revitalizado e inspira a todo el arco contubernista de la oposición y los grandes medios de comunicación.


El significado profundo del 24 de marzo de 1976, y lo que explica el carácter sanguinario del Proceso de Reorganización Nacional, es el intento de liquidar el desarrollo industrial autocentrado de la Argentina. Como bien dijo el "Tigre" Acosta, se quedaron cortos: para ganar esa apuesta, tenían que haber asesinado a millones de compatriotas, a todos los argentinos que sobraban en el esquema oligárquico/imperialista que luego se llamó neoliberal.


No lo han logrado. Convirtieron al país en un infierno para los sectores populares, y redujeron a la indigencia a las grandes mayorías. Pero éstas se expresaron, finalmente, en el 2001. Y ahora somos nosotros quienes tenemos que seguir avanzando: no basta con castigar en el ámbito judicial a los ejecutores de esa política nefasta. Es el momento de exigir y lograr juicio y castigo a los sectores sociales que están en la base del golpe. Solo entonces podremos estar seguros de que habrá un "nunca más", definitivo y final.

EL PUEBLO A LAS CALLES
EL FRENTE NACIONAL AL PODER
LOS ASESINOS DE LA PATRIA A LA JUSTICIA

¡¡¡NUNCA MÀS UN GOLPE OLIGÁRQUICO: JUICIO Y CASTIGO A MARTÍNEZ DE HOZ!!!

LIBIA l Convocar a la UNASUR ante la Invasion Imperialista

La agresión imperialista contra Libia es una amenaza contra todos los pueblos de la periferia, y en particular contra América Latina.

PATRIA Y PUEBLO INSTA AL GOBIERNO ARGENTINO A CONVOCAR LA UNASUR PARA REPUDIAR EN BLOQUE LA INVASIÓN A LIBIA

Tras un mes de revueltas y desórdenes gravísimos, finalmente la Santa Alianza de nuestros tiempos, esa OTAN que nunca fue meramente defensiva pero ahora se asume como abiertamente agresiva, está interviniendo en Libia.

Los pretextos aducidos son banales, falsos y baladíes.

La agresión contra Libia se inició el mismo instante en que todas las agencias imperialistas de noticias satanizaron repentinamente al líder de la Yamajiría Muammar Gadaffi, por el pecado de haberse mantenido 42 años en el poder. Que el muñeco Sarkozy haya sido el principal exponente de esta tesis no deja de ser sangrientamente gracioso, dado que la Francia moderna no existiría, y Sarkozy lo sabe bien, sin el reinado de casi 65 años de Luis XIV, conocido en Francia como el Rey Sol o El Grande. Ante esa pretensión, las excentricidades de Muammar Gadaffi son la modestia de una madreselva.

Los rebeldes de Cirenaica conforman un heterogéneo frente, en el cual indudablemente existe o existía un componente popular, de juventud de clases medias urbanas hartas de la estructura tribal de la Yamajiría. De hecho, en su primer discurso tras la rebelión, Muammar Gadaffi indicó que esas reivindicaciones serían tenidas en cuenta. El propio éxito de la captura de renta petrolera iniciada en 1969 ha transformado al país a tal punto que, efectivamente, el entramado institucional semiclánico de la Yamajiría debe reformarse en profundidad.

Pero el componente hegemónico de dicho frente, como se fue mostrando a lo largo de estas semanas, fue el de los aliados a las grandes potencias imperialistas y los partidarios de ese gran cipayo y vendepatria proinglés que fuera el Rey Idris. La mera presencia de las banderas del Rey Idris, derrocado por Gadaffi en 1969, definió ante el mundo cuál era la posición de los rebeldes. Con el imperialismo, contra la unidad nacional de Libia.

Muchos de ellos clamaban por la intervención extranjera contra las supuestas (y jamás demostradas) atrocidades contra la población civil en la represión a la revuelta encabezada por el gobierno legítimo de Trípoli. La fueron obteniendo a gran velocidad: primero la intervención mediática, luego la intervención jurídica. Ahora, la militar. Con esta invasión a Libia, las potencias imperialistas se toman revancha de las recientes revoluciones democráticas en Túnez y Egipto, favorecen en esos países a las fuerzas más conservadoras, y buscan instalarse en el país petrolero y gasífero más importante de África del Norte. Téngase en cuenta además que Libia contiene enormes reservas de agua dulce en medio del Sahara y el golfo de Sirte es la terminal del futuro oleoducto Nigeria-Mediterráneo.

Todo esto se conjugó en la intervención. Libia se ha convertido, otra vez en su ya larga historia de guerras y batallas, en frente de combate. Ahora sí se verán bombardeos indiscriminados. Ahora sí se verá sufrir a su población. Y si las fuerzas de la intervención vencen, Libia será empujada hacia el atraso y la barbarie como lo ha sido Iraq, como lo ha sido Afganistán, como lo ha sido Somalia, como lo han sido, en fin, todos y cada uno de los países donde la Santa Alianza hizo pie.

Estos acontecimientos no son ajenos a América Latina. La abstención de veto ejercida por la China y Rusia en el Consejo de Seguridad demuestra una vez más que, cuando las cosas se ponen serias, ningún pueblo puede contar con la solidaridad de ninguna gran potencia. La abstención de Brasil, más honrosa por cierto que el voto favorable de África del Sur, no deja de sentar un serio precedente. América Latina está cuajada de potenciales "Libias". Medio siglo atrás, la embajada de EEUU pensaba en dividir el Brasil en dos si fracasaba el golpe militar de 1964. En Maracaibo hay un potencial Bengazi sobre el Caribe, consideración que seguramente tuvo muy en cuenta el Comandante Hugo Chávez para asumir la clara defensa que asumió del régimen legal y legítimo con asiento en Trípoli. No hace un lustro del intento de secesión de la Media Luna del Oriente Boliviano. Nada nos mantiene a salvo de intentonas equivalentes. Salvo la unidad y el despliegue de nuestro repudio unánime contra quienes hoy están empujando al pueblo libio hacia el salvajismo más extremo, so pretexto de una misión humanitaria.

En un mundo en el cual las tensiones bélicas y geopolíticas no harán sino crecer, solo América Latina salvará a América Latina. Se debe convocar de inmediato a la UNASUR para emitir una tajante declaración de repudio a esta nueva aventura imperialista en África.

Mesa Nacional de Conducción:
Néstor Gorojovsky, Secretario General
Baylon Jerez, Almendra Lara de Cisneros, Juan María Escobar, Ricardo Solahaga, Rubén Rosmarino, Hugo Santos, Gustavo Battistoni, Pablo López, Lorena Vazquez

Movimiento Obrero


APOYAMOS AL SECRETARIO GENERAL DE LA CGT

ANTE LA CAMPAÑA MEDIÁTICA QUE PRETENDE ENSUCIAR SU FIGURA Y DEBILITAR AL GOBIERNO NACIONAL

En las últimas 48 horas se ha lanzado una formidable campaña de demonización contra el Secretario General de la CGT, Hugo Moyano. Esta campaña, liderada por el grupo monopólico Clarín que odia visceralmente toda representación efectiva de los trabajadores argentinos, se basa en una supuesta investigación fiscal sobre cuentas de Hugo y Pablo Moyano en Suiza.

Suiza ha desmentido oficialmente esa investigación a los Moyano. La campaña, sin embargo, no se detiene, porque su objetivo no es informar ninguna verdad sino ensuciar la figura de Moyano. Es el más difícil contrincante de las patronales en la lucha por el salario y las condiciones de vida de los trabajadores argentinos, y además el movimiento obrero es el apoyo más sólido con que cuenta el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en su decisión de profundizar cada vez más el rumbo abierto en 2003.


Ante el batacazo popular y nacional de Catamarca, lo que buscan los medios es contrarrestar la hasta ahora imparable tendencia ascendente de la popularidad de Cristina Fernández de Kirchner atacando a su principal sostén social: la Confederación General del Trabajo.

Por desgracia hay quienes, en el seno del propio campo nacional, se dejan llevar por el argumento falaz del estáblishment, y creen que si la Presidenta se alejara de "Moyano" ganaría peso político y sumaría votos remisos. Mal paraguas y fatal pararrayos, semejante táctica lo único que haría sería quitar sustentación al gobierno y hacerle el juego al poder concentrado del estáblishment y el gran capital concentrado de nuestro país.


Mesa  Ejecutiva  Partido PATRIA y PUEBLO - Socialistas de la izquierda Nacional
Néstor Gorojovsky, Secretario General
Pablo López, Lorena Vazquez, Ruben Rosmarino

Mujeres Trabajadoras

MUJER BONITA ES LA QUE LUCHA
8 DE MARZO , DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA
Por Camila Bages - PYP Capital

Este 8 de Marzo, se celebra como todos los años el mal llamado “Día de la Mujer”, en el cual pareciera que las flores y las felicitaciones son merecidas solo por nuestra mera condición de género. Se intenta así ocultar el “Día de la Mujer Trabajadora” detrás de las celebraciones del “Día de la Mujer” así a secas, como  se intenta también disfrazar todos los 1ro de Mayo  el “Día de los Trabajadores” en conmemoración de  la lucha de los trabajadores de Chicago por la jornada de ocho horas y la brutal respuesta que obtuvo, por el inexistente “Día del Trabajo”

El 8 de marzo es el día de la Mujer  Trabajadora;  día en el que se conmemora y homenajea  a las 146 obreras quienes ante un régimen de pésimos salarios e infrahumanas condiciones laborales decidieron rebelarse tomando la planta donde trabajaban en la fábrica textil Cotton en Nueva York .

La respuesta de  la patronal y los acérrimos  defensores del derecho de propiedad privada fue arrojar sobre la planta algodonera bombas incendiarias que acabaron con la vida de estas 146 mujeres.

Este día conmemoramos a todas y a cada una de estas mujeres, como también a miles de mujeres trabajadoras que más allá de su condición de género, anónimamente dejaron su vida en la pelea  cotidiana por  la dignidad de los trabajadores y en la lucha constante por una patria más justa, libre y soberana, lucha  en la cual las y los trabajadores juegan un rol imprescindible.

El 8 de Marzo nada tienen que conmemorar algunas empleadas del establishment financiero, la oligarquía y la antipatria como por ejemplo Patricia Bullrich, personaje nefasto, actual integrante del “Grupo A” en el Congreso de la Nación, que durante su gestión en el Ministerio de Trabajo de la Alianza desplegó una sistemática política en detrimento de los trabajadores, como así tampoco a la mesiánica Elisa (des)Carrió.

Este día nunca será de ellas, no debemos permitir que se apropien del mismo, ya que  el “Día de la Mujer Trabajadora” no será jamás el día de mujeres como ellas, que intentaron e intentan constante (pero fallidamente) arrebatarle al dignidad a los trabajadores.

Para pensar las cosas “desde aquí” como decía el entrañable Don Arturo o porque un militante (una militante en este caso) debe ser “hijo de su tiempo e intérprete de su tierra” como postulaba la mejor versión de J.A.Ramos en su ”Marxismo de Indias” es interesante ante esta fecha repensar el rol de la mujer trabajadora en nuestro país a lo largo del tiempo.

Desde la llegada del peronismo al poder, las luchas feministas de fines del siglo XIX y la primera mitad del S XX se vieron coronadas con un paulatino reconocimiento del lugar de la mujer en la sociedad. Uno de los reconocimientos mas importantes para las mujeres en general y para las mujeres trabajadoras en particular fue la obtención del derecho al voto femenino obtenido en 1947, teniendo otro hito fundamental sesenta años mas tarde en la elección de una mujer, Cristina Fernández de Kirchner, para ocupar el rol de Presidente de la Nación.

Esta igualdad  de derechos políticos que las mujeres en relación con los hombres han logrado en multiples campos progresivamente, tiene aún tres grandes cuentas pendientes en materia de derechos sociales, civiles y laborales. Las mujeres trabajadoras (no asi las señoras bien hijas o esposas de nuestras oligarquías nativas) terminan siendo uno de los sectores mas vulnerados de nuestro pueblo.

Por un lado las mujeres siguen cobrando menos por la misma tarea realizada por un varón, es decir que la “igual remuneración a igual tarea” que proclaman las leyes aún hoy no se cumple, tampoco disponen las mujeres trabajadoras de la plenitud de decisión sobre su propio cuerpo si sufriese un embarazo no deseado, incluso, si fuese victima de una violación, esta en contados casos puede luego de interminables tramites burocráticos y luego de saltar las vallas puestas por cierto Clericalismo jurasico emparentado con lo mas retrogrado de nuestro Poder Judicial decidir terminar con su embarazo bajo formas legales. Nobleza obliga, cabe destacar que actualmente solo en los hospitales de la Provincia de Buenos Aires funciona el “Programa Provincial de Salud para la Prevención de la Violencia Familiar y Sexual y la Asistencia a las Víctimas” que cuenta con un protocolo para las victimas de violaciones, en el cual la victima de una violación , en caso de un consecuente embarazo, no necesita esperar durante meses una orden judicial que le permita abortar, sino que  este procedimiento se le realiza en el hospital publico sin previa ”judicialización“ de su integridad  como persona.  Pero esto no es suficiente, centenares de miles de abortos clandestinos se suceden en nuestro país, al punto de ser una de las principales causas de mortalidad femenina. Esta deuda pendiente de las mujeres trabajadoras, no así de las mujeres de las altas clases quienes garantizan “de hecho” su derecho, no por vías legales claro esta, pero si pagando costosas y discretas clínicas privadas donde le realizan el procedimiento.

No se trata de “promover” el aborto, ninguna mujer desea tener que atravesar ese duro procedimiento tanto física como psicológicamente, sino, que se trata de promover la libertad e igualdad real de decisión sobre el propio cuerpo, ya que la realidad hoy en día es que la penalización del aborto es una guerra social contra las mujeres de los sectores mas populares librada desde los sectores clericales mas retrógrados, quienes están mas interesados en los mandatos que llegan desde el Vaticano que de la salud de sus propias compatriotas.

La tercera gran deuda pendiente es el problema de la violencia domestica, la “inseguridad” de la que no se habla. Esa violencia no hace distingos de clase social, pero se ve potenciada por la miseria. Muestra es esto son las estadísticas, que si bien año a año la cantidad de homicidios en ocasión de robo (tasa que toco su techo máximo en el año 2002) descienden, la tasa de víctimas fatales producto de la violencia familiar aumenta año a año a pasos agigantados.

Preferiríamos tener menos felicitaciones, entonces, por un día "internacional" vacío de contenido y más combate hombro a hombro contra las formas de opresión que afectan a las mujeres en general pero que afectan particularmente a las mujeres trabajadoras y de los sectores más populares de nuestro país.

Con perdón de los vendedores de flores que se ven ampliamente beneficiados con estas “efemérides” dignas de la revista Para Ti, el 8 de Marzo, es el Día de la Mujer Trabajadora, y como siempre, no es una mera condición de género, sino, principalmente, una cuestión de clase.
La mitad del cielo es nuestra, solo debemos conquistarla.

Camila Bages , PYP Capital Federal

TODOS AL CONGRESO! Salimos a las 11hs de Av. de Mayo e Irigoyen

Enfrentamos un año decisivo. En las elecciones presidenciales de octubre no solo se dirime la primera magistratura sino dos modelos de país. A la continuidad de un modelo progresivo iniciado en el año 2003 se opone la intención de restaurar el neoliberalismo profundo de la segunda década infame: los años ´90.



En ocho años de Gobierno Néstor Kirchner primero y Cristina Fernández después recuperaron empresas estatales que habían sido privatizadas fraudulentamente, recompusieron los salarios de los trabajadores mediante la reapertura de las paritarias, mas de 4 millones de personas pudieron obtener su jubilación, emprendieron una política correcta de DD.HH. retomando los juicios a los asesinos del Proceso, y generaron una política exterior independiente de las grandes potencias imperialistas y que paulatinamente avanza hacia la unidad latinoamericana. Además supeditaron el programa económico a la voluntad política. El pueblo argentino ha recuperado su dignidad y buena parte de su fe en la política.



Por todo esto, y a pesar de las enormes tareas que quedan pendientes, el bloque oligárquico y sus representantes no soportan la idea de un tercer gobierno kirchnerista, las reivindicaciones populares no son parte del programa político de la oligarquía, cargado de privatizaciones, aniquilación del aparato productivo y del Estado.



Si bien la coyuntura actual favorece al oficialismo, no es momento de dormir en los laureles y las encuestas. A partir de hoy comienzan largos meses de campaña tanto para el campo nacional como para el campo antinacional.



El establishment (militantemente, como en el conflicto por la resolución 125) echará mano a todos los recursos desestabilizadores existentes, buscará capitalizar cada error que se cometa y cooptará cada crítica (aún la mejor intencionada), para reconquistar las posiciones perdidas desde 2001, pero por sobre todas las cosas buscará atomizar el incipiente Frente Nacional que intenta profundizar los rumbos de nuestra Patria. Su principal arma, la extorsión y amenaza de espiral inflacionaria, debe ser enfrentada con medidas firmes: fundamentalmente,

• una decisiva intervención del Estado en el comercio exterior y en las cadenas de comercialización interna, y



• una creciente participación de las representaciones gremiales sobre el proceso de fijación de precios, en especial en las empresas consideradas “formadoras de precios”; la efectivización del siempre evadido derecho constitucional a la participación en las ganancias, que ni siquiera es originario del campo nacional sino de la Constituyente proscriptiva de 1957, permitirá dar los primeros pasos en este sentido.

Para asegurar un triunfo contundente de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, este año el gran Frente Nacional debe unirse y fortalecerse en torno a estas ideas-fuerza, que son las que mejor expresan las necesidades comunes de todos los sectores de nuestra sociedad amenazados por la restauración del estáblishment.



El voto debe ser programático, por un modelo de país. Los “equilibrios“ formales de fuerzas opositoras en el Poder Legislativo demostraron que la oposición nucleada en el Grupo A no puede brindar una sola respuesta a los problemas irresueltos de nuestro país que supere las ofrecidas por el kirchnerismo.



Contra el imperialismo, la oligarquía y sus aliados, contra los personeros del atraso, los compatriotas que apoyamos al Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner debemos aprestarnos para una batalla “cuerpo a cuerpo” en la cual es imprescindible la participación popular: recuperar las calles, formar cuadros políticos sólidos y plantear medidas que profundicen el rumbo iniciado el 25 de mayo de 2003 para así, de una vez y para siempre, tener la Patria Grande, Justa, Libre y Soberana que los argentinos y latinoamericanos merecemos.