EL MEJOR FESTEJO DEL 25 MAYO ES ESTAR ALERTA

A diez años de la llegada del Dr. Néstor Carlos Kirchner a la Presidencia de la República, los argentinos festejamos y estamos alerta.

Festejamos ante todo la recuperación del control argentino sobre las cosas de los argentinos. Estamos alerta contra las acechanzas de un enemigo al que se le dejan demasiados campos de acción, y que no vacilará en descargar toda su ira sangrienta contra nosotros a la primera oportunidad que tenga.

El gran mérito histórico del Dr. Kirchner y de su continuadora, la Dra. Cristina Fernández de Kirchner, consiste en haber sentido claramente el mandato implícito de las movilizaciones de diciembre de 2001. Ese mandato era simple: la Argentina tenía que poner punto final al ciclo de entrega y vasallaje iniciado en 1955, profundizado sucesivamente en 1966 y 1976, y llevado al paroxismo desnacionalizador por un gobierno electo a partir de 1989.

No haremos aquí el inventario de las múltiples razones para la celebración que nos congregan a los argentinos en esta plaza histórica. Si alguna duda cabe sobre el carácter nacional del kirchnerismo, señalamos dos de sus más recientes logros, la renacionalización del sistema de previsión social y el ingreso del Estado como socio mayoritario en YPF, medidas que tuvieron excelentes efectos económicos y además modelaron positivamente la autoconfianza de los argentinos.

Aquí estamos, aquí nos regocijamos. Aquí nos hermanamos todos los que queremos ver a la Argentina convertida nuevamente en un país justo, libre, soberano, volcado a la unidad latinoamericana, y respetuoso de los derechos y libertades democráticos.

La masividad de este encuentro explica por sí misma que el Dr. Kirchner y la Dra. Cristina Fernández, que lo continuó en la Presidencia, supieron encontrarle la vuelta a la complicadísima situación en que se encontraba el país. La Argentina salió de la encrucijada empujando decididamente hacia adelante. E hizo punta en la escena mundial en el combate para iniciar el retroceso de la ola de recolonización imperialista fortalecida a partir de la década del 80.

Sin embargo, estamos en alerta porque al mismo tiempo se sigue sin poder acertar en el modo en que se organiza a todas las fuerzas que apoyan al rumbo nacional, poniendo así en riesgo lo logrado. Además, quizás creyendo que es necesario evitar confrontaciones que no se está en condiciones de dar ahora, el gobierno peca de un exceso de prudencia en su orientación contestataria con respecto a la herencia del período Fusilador, y en especial con respecto a la Década Abyecta del menemismo. Pero no por ello deja de poner en pie de guerra a la oligarquía más o menos tradicional, a las gerencias de empresas y bancos imperialistas, a los servicios de inteligencia extranjeros, y, por supuesto, a la División Mediática del ejército de ocupación intelectual de la Argentina: el sistema de los grandes medios.

Ese bloque del atraso logró, en 2008 y 2009 (la "125" y sus consecuencias), una importante victoria cuando impidió a la Argentina legislar sobre el uso de la riqueza que entra anualmente al país debido a la proverbial fertilidad de las tierras pampeanas. Esta victoria de los enemigos del gobierno pone un peligroso y dramático interrogante sobre las perspectivas de futuro, dado que implica confrontaciones que será imposible evitar, y que al igual que en 1810, pueden terminar con la existencia misma del proyecto en curso. No podemos descartar, entonces, nuevos golpes de mano.

Es por eso que festejamos con alegría, nos declaramos en alerta y convocamos tanto al gobierno como a las grandes masas de los argentinos a restañar heridas, cerrar filas, y encontrar los mecanismos organizativos que vuelvan a amalgamar los componentes básicos de un frente indestructible de los patriotas y los de abajo, que abra caminos a los trabajadores para que den su sello fundamental al proceso en marcha, y hagan retornar a sus jaulas a las fieras siempre sedientas de la reacción antinacional.


***Texto de volante distribuido en la Plaza de Mayo el 25.05.2013


LA FUERZA DEL PUEBLO Y DEL ESTADO NACIONAL

¡DETENER LA INTENTONA GOLPISTA DE LA ESCALADA DE PRECIOS
CON TODA LA FUERZA DEL PUEBLO Y DEL ESTADO NACIONAL!

La Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, convocó hace 48 horas a las organizaciones populares a ejercer vigilancia preventiva en las bocas de expendio, para defender el aumento de remuneraciones a los trabajadores y beneficiarios de planes sociales que anunciaba simultáneamente.

Esta movilización, a nuestro juicio, debe ser plena. El reto público y merecido de la Dra. Fernández de Kirchner a los formadores de precios, a quienes desenmascaró en cámara y en presencia, prácticamente constituyó una denuncia política. Es un excelente comienzo, sumado a la participación de las organizaciones populares en la vigilancia del curso de los precios.

El empresariado de la Argentina, salvo esporádicos y escasos contraejemplos, siempre está tentado a jugarse contra el país, como se demuestra en el enfermizo influjo del dólar ilegal en ese tipo de ambientes sociales. Esto obedece a motivos estructurales que no pueden reducirse a un "problema cultural". Para enfrentar esta tendencia hay que encarar el rumbo anunciado por las sabias medidas anunciadas el último miércoles. Y para que terminen siendo realmente eficaces, convendrá agregarles, cuanto antes mejor, todas las herramientas de que dispone el estado argentino, y otras a crearse.

Es fundamental, por empezar, que se empiece a aplicar la ley de Abastecimiento contra cualquier transgresión de las normas vigentes de comercio interior. Si de lo que se trata es de modificar la cultura empresaria argentina, podemos asegurar que esa ley, en manos del Dr. Guillermo Moreno, puede obrar milagros pedagógicos en brevísimo plazo. Es para ello esencial, además, que la vigilancia no se limite a la participación de organizaciones populares, sino que también se incorporen a la misma, debidamente encuadradas, las fuerzas de seguridad.

No hay mejor remedio contra las alzas injustificadas de precios que un buen gendarme haciendo guardia frente a la oficina donde los agentes de la AFIP efectúan una inspección a una empresa líder. El empresariado argentino debe tomar nota de que esta vez no solo el bloque antinacional se toma en serio las cosas.

La masa de los argentinos (y Patria y Pueblo con ella, de la que forma parte indivisible) apoyará cada vez más al gobierno en la medida que profundice el rumbo trazado implícitamente por las movilizaciones de diciembre de 2001 y retomado desde el 25 de mayo de 2003 por el Dr. Néstor Carlos Kirchner y su actual sucesora. Para esto, la Presidenta debe saber que cuenta con todos nosotros.

CONTRA LOS GOLPES DE LA ANTIPATRIA,
LA ÚNICA GARANTÍA SON LA VIGILANCIA POPULAR Y El CONTROL ESTATAL

Mesa Ejecutiva Nacional:
Néstor Gorojovsky, Secretario General


Bailón Jerez, Juan María Escobar, Rubén Rosmarino, Lorena Vazquez, Hugo Santos, Gustavo Battistoni, Pablo López, Silvio Zuzulich, Edgardo Sánchez, Jacinto Paz, Aurelio Argañaraz.