Soberanía

PATRIA Y PUEBLO APOYA Y FELICITA AL GOBIERNO NACIONAL ANTE EL INCIDENTE DEL AVIÓN MILITAR CONTRABANDISTA



Con su firme gesto en el Aeropuerto de Ezeiza, la Presidenta de la Nación demostró en los hechos que su discurso del 20 de noviembre de 2010 no era palabrerío de ocasión y que la soberanía argentina está para cumplirla.



El General San Martín, al enterarse del combate de la Vuelta de Obligado, exclamó regocijado que “a los argentinos no se los come de un bocado como una empanada”. Ha vuelto a suceder.



Es cierto que en Obligado una potente flotilla anglofrancesa bombardeó territorio argentino para forzar el paso Paraná al Norte y esta vez, un grupo de militares aerotransportados de EEUU intentó infringir groseramente nuestra legislación aduanera. Y es cierto también que no hubo un solo balazo.



“Solo” hubo el intento de convertir el vuelo intercontinental de un Boeing C17 Globemaster en un vulgar cruce en balsa de “paseros” por el Alto Paraná, lo cual demuestra que la aparente disparidad de los hechos esconde la misma presuntuosa y estúpida arrogancia de los extranjeros ante nuestra legislación aduanera.



Una maniobra del mismo tenor, pocos meses atrás, se mantuvo en sordina porque la mismísima Embajada yanqui en Buenos Aires impuso a sus militares el regreso sin gloria. Pero en esta oportunidad la Embajadora de EEUU no actuó a la altura de las circunstancias.



La respuesta de la Presidenta de los argentinos fue la del Brigadier Rosas: presentar batalla. En este caso, diplomática. El Canciller desempeñó en el aeropuerto el papel que en su momento le tocó al General Mansilla en San Pedro y al General Echagüe en el Quebracho. Las leyes aduaneras argentinas están para cumplirlas. Como además se trata de material bélico (y de un país que sostiene los derechos de Gran Bretaña a las ocupadas Islas Malvinas) el cuidado debe duplicarse.



La repercusión de este hecho aparentemente menor le da su verdadera dimensión.



La prensa antinacional –en especial el diario “La Nación”- se atrevió a transformar el entredicho en un “grave conflicto” e incluso, a través de su columnista Morales Solá, pretendió arrinconar al gobierno argentino exigiéndole que decida “en estas horas, cuando Washington le reclama la devolución inmediata del material incautado, si va a tratar a los Estados Unidos como un Estado terrorista o como un país aliado y amigo”.



Si esto es un “grave conflicto”, ¿cómo definir entonces el enfrentamiento entre las dos Coreas que pocas semanas atrás puso al mundo al borde de la guerra termonuclear? Y si la Argentina se niega a aceptar la injustificable pretensión de EEUU de que nosotros mismos borremos las pruebas de su infracción, ¿está tratando a ese país como un “país terrorista”?



El único terrorismo aquí, es el que ejerce la prensa mitrista y su suplemento grosero, el del clarinete. Pero estas reacciones mediáticas, y el coro de los opositores que (con la honrosa excepción del Dr. Ricardo Alfonsín) se les sumó de inmediato, son la mejor comprobación del acierto de la Presidente Cristina Fernández de Kirchner en este episodio. Bien se podría cantar, con el Triunfo de Obligado, “Angostura del Quebracho, de aquí no pasan”. En este caso será, más modestamente, “Mostrador del Aeropuerto, de aquí no pasan”. Pero el resultado es el mismo.



En cuanto a la prensa “argentina e independiente”, solo volvió a mostrar que solo es “independiente de la Argentina”. Qué decir de la “oposición”.


Buenos Aires,  17/02/2011

Néstor Gorojovsky, Secretario General
Partido PATRIA Y PUEBLO - Socialistas de la Izquierda Nacional

Egipto


LA LÍNEA DIVISORIA EN EL EGIPTO ACTUAL

Por Néstor Gorojovsky*

Egipto, hoy, no está dividido entre “demócratas” y “dictatoriales”, como parecen creer muchos analistas. Está dividido por intereses materiales muy concretos, que se expresan en el apoyo o el rechazo (más o menos velado, más o menos virulento) a la revolución del Nilo.


¿Quiénes temen a la democracia egipcia?


Ante todo, esas élites locales que con su “actitud abierta” sometieron ese país al neoliberalismo, le dieron la espalda al mundo árabe, y sellaron con Israel una paz que dejó a los palestinos inermes e indefensos ante Tel Aviv y su formidable ejército.


Que gracias a ello se “integraron al mundo” y amasaron fortunas incalculables (solo la de Mubarak, según se dice, ronda los 70 mil millones de dólares, una vez y media las muy abultadas reservas argentinas).

Y no solo eso, porque parte de esas fortunas se obtuvo haciendo buenos negocios abasteciendo a Israel de gas, con lo cual puede destinar una proporción mayor al abastecimiento de combustible a sus Fuerzas Armadas, y de cemento, que contribuye a cubrir la cuota necesaria para que se sigan construyendo asentamientos ilegales en territorio palestino. No pocos militares de alto rango forman parte de esta élite.


En el complejo ajedrez geopolítico del Medio Oriente la democracia egipcia es, al menos en potencia, un volcán inesperado: el pueblo egipcio, hasta ahora objeto de estrategias ajenas, ha expresado una férrea voluntad de ser sujeto de sus propias estrategias.

A partir del ejemplo tunecino, se ha lanzado a la búsqueda de ese decoro mínimo de que hablaba Martí –en el “Ismaelillo” un libro para niños que muy bien le vendría a muchos adultos-, decoro que es condición fundante de toda “democracia”, aún de la democracia formal que tanto agrada a los Blair y compañía.

Clases medias en las calles y plazas, trabajadores y campesinos en todo el país.

Para colmo, el empujón final a Hosny Mubarak provino de una ola de huelgas, tomas de fábricas y ataques directos a autoridades locales del régimen que sacudieron todo el país, desde el Arish (tan próxima a la franja de Gaza) a Alejandría, desde Kom Ombo hasta Port Said.


No se trata, entonces, solo de una movilización por Internet, así como la Revolución de Mayo no fue una movilización por la imprenta de los Niños Expósitos.

Uno de los principales grupos constitutivos de la movilización en la plaza Tahrir de El Cairo era el Movimiento 6 de abril, compuesto esencialmente por jóvenes universitarios.
 Sus prácticas, y algunos de sus contactos, podrían haber llevado a pensar que detrás de ellos había solamente una “revolución de color”, algo así como la edición egipcia del intento que, décadas atrás, reemplazó en Filipinas al ya insoportable Ferdinando Marcos por la seductora Corazón Aquino.


Pero esta caracterización, que no pocos tendieron a hacer en ciertos ámbitos, omite lo principal: que el movimiento debe su nombre y su existencia al apoyo que brindaron sus dirigentes, justamente un 6 de abril, a las reivindicaciones sindicales y democráticas de los trabajadores textiles de Mahalla, y a la represión implacable con que fue liquidada ese mismo día.


Ellos, que expresan a las clases medias urbanas en un país ocluido porque el neoliberalismo, a todos los males que le impuso, le descargó además el costo de la crisis financiera de EEUU y Europa Occidental, encuentran además apoyo en el campesinado que, tras largas décadas, ve cómo inmensas empresas lo van despojando de las tierras que había obtenido con la reforma agraria de Nasser.


Y, nuevamente, los militares de menor rango tienden a simpatizar con la revuelta.

*Secretario General del Partido Patria y Pueblo - Socialistas de la Izquierda Nacional




Fuente: http://www.telam.com.ar/vernota.php?tipo=N&dis=1&sec=1&idPub=212574&id=402884&idnota=402884

NIDERA: SIERVOS, IMPERIALISTAS Y BURÓCRATAS

NIDERA: SIERVOS, IMPERIALISTAS Y BURÓCRATAS
Por Omar Zanarini -  PYP Capital Federal
La reciente investigación del diario Página/12 sobre las condiciones de semiservidumbre a la que fueron sometidos los trabajadores rurales ha vuelto a poner en agenda de Estado el modo en que las multinacionales se apropian del esfuerzo argentino. Una denuncia judicial ha resultado en una serie de allanamientos a establecimientos explotados de multinacionales Nidera, Southern Seeds Production S.A. y Satus Ager S.A, entre otras.
Trabajadores hacinados en galpones de chapa, alimentos en mal estado, trabajo infantil, agua para consumo estibada en bidones para agrotóxicos… Así vivían los trabajadores rurales, la mayoría "contratados" en Santiago del Estero y Tucumán. Pero se sometían a esta modalidad porque en sus lugares de origen nada mejor podían conseguir y el sindicato encargado de defender sus derechos, Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), responde a las patronales.
La oligarquía históricamente se ha aventajado de los sectores más postergados para hacer de las condiciones de semiservidumbre un hábito. Salvo entre 1945 y 1955, con el "estatuto del Peón", los trabajadores rurales saben muy bien qué poco significó su dignidad en la estancia o la chacra.
Hoy UATRE es resabio de una coyuntura que benefició groseramente a las metrópolis imperialistas y a sus socios locales. Sin embargo el avance general de la clase trabajadora argentina, desde el 2003 a ésta parte, ha permitido que se instale el debate sobre las condiciones de trabajo. Primero, en las fábricas; hoy, en campo.
Al cierre de esta edición, la presidenta CFK había incorporado al Ministro de Trabajo a la reunión de la “mesa de enlace” con el Ministro de Agricultura, en lo que Biolcatti definió como una provocación. No es para menos: el objetivo es incorporar a la agenda las condiciones de semiservidumbre a la que están sometidos los trabajadores rurales, y no solo los de Nidera.

* Artículo de Contratapa del Periódico "PAtria y Pueblo - Socialistas de la Izquierda Nacional", Año 8, número 32.

Si deseas conseguir tu ejemplar escribinos a: partidopatriaypueblo@gmail.com

"LA NACIÓN" BUSCA METER UNA CUÑA ENTRE LA CGT Y EL GOBIERNO

(o como bajar línea desde los titulares periodísticos)
Por Néstor Gorojovsky para Reconquista Popular*

Cabía esperar que "La Nación" le pegara fuerte a la CGT, cualquiera que fuese su reacción ante el pedido de prudencia hecho en Santa Fe por la presidenta Cristina Fernández.

Ante todo, correspondía instalar la noción, no necesariamente explícita, de que no se estaba ante un pedido o ante una absolución de posiciones, sino ante una orden o, en su defecto, un ruego. En segundo lugar, convertir todo en una disputa entre personalidades fuertes. No se trataría de la CGT y la Presidencia, sino de "Moyano" y de "Cristina Fernández".

"Moyano" acataba la "orden presidencial" (o se apiadaba por el "ruego"), y moderaba sus reclamos, los miembros del Consejo Directivo de la CGT serían traidores a su clase y "La Nación", siempre presta a luchar por la legitimidad de los representantes sindicales (salvo los de sus trabajadores, por ejemplo), hubiera encontrado el modo de resaltar que son burócratas irrepresentativos, etc.

Por ejemplo, omitiendo las palabras "jefe", "cacique" o similares cuando los nombra. Beneficio delque gozan, por ejemplo, Barrionuevo o Cavallieri.

Si en cambio "Moyano" rechazaba esa orden o desatendía el ruego, la dirigencia cegetista sería pasible de criminalización como reo de lesa ganancia empresaria. En tal caso había que crucificarla como una banda irresponsable de enemigos del pueblo que había que enfrentar.

Por ejemplo, como ya lo intentó "La Nación" con el cadáver de Néstor Kirchner apenas enterrado, ofreciéndole su apoyo a la Presidenta en caso de un intento sindical de tomar el poder por asalto.

Pero la supuesta disputa entre las dos personalidades fuertes es pura fantasía.
La respuesta de la CGT fue otra: optó por actuar sin dramatismos pero sentando posición sobre /qué es lo que no se puede tocar si realmente se desea profundizar el rumbo/. Esto último no lo dijo, pero surge del propio contexto en que hizo sus declaraciones: la alianza entre CGT y gobierno es un valor estratégico que se apoya en el rumbo emprendido en 2003.

No hace falta ser Henry Kissinger para entender que esa alianza se fortalecerá o debilitará según se  mantenga y profundice ese rumbo o por el contrario se lo abandone. Nada espectacular: como en toda alianza, la suerte del acuerdo depende del cumplimiento de sus cláusulas, explícitas o implícitas.

Es en el fondo una expresión de la puja salarial (en el más amplio de los sentidos, el de una disputa por la proporción de la riqueza socialmente producida que a cada clase social le corresponde), que, eso sí (y La Nación lo ve con la misma claridad que la CGT o el Gobierno), tiene consecuencias estratégicas.

Pero ahora, después del 19 y 20 de diciembre, el combate a la desocupación, o sea la defensa de la tasa de actividad, se ha transformado en un valor social en sí mismo así como el 18 de diciembre todavía era un valor en sí mismo la convertibilidad uno a uno

Ahora bien: teniendo en cuenta que el sector agrario no puede brindar a los argentinos el empleo que permita defender la tasa de actividad, y esa defensa de la tasa de actividad tiene que pasar por una extendida reindustrialización de la Argentina, queda mal decir abiertamente lo que sí se dijo (o se hizo sin decir) durante décadas a partir de 1976: que hay que liquidar la industria argentina.

No es que no haya hoy quien lo diga: una consigna estratégica del bloque del atraso no puede morir mientras ese bloque dominante exista y siga siendo igual a sí mismo. Mantenerla viva es la especialidad de los verdaderos jefes gremiales del bloque del atraso, voceros sociales como Biolcatti o -especialmente- Llambías, gente que si no existiera habría que inventarla.

Pero "La Nación" tiene que afectar otra actitud. Y para ello transforma la actitud de la CGT, representación mayoritaria por lejos de los trabajadores argentinos, en la expresión de un artero enfrentamiento personal del "ambicioso Hugo Moyano" con la "confrontativa Cristina Fernández".

Particularmente interesante es la cabeza del articulo, por la precisión con que "marca la cancha" del resto de la nota y hace docencia de clase sobre los lectores de LN.

Dice que "En una jugada estratégica, Hugo Moyano tomó distancia y evitó ser él quien le respondiera a la Presidenta después del enérgico pedido a los gremios para que disminuyeran la conflictividad de sus reclamos. Sin embargo, la CGT, por medio de sus dirigentes de máxima confianza, le envió un mensaje certero a Cristina Kirchner: la central obrera prevé acentuar su exigencia por un aumento salarial que tendría como punto de partida "un 20 o 25 por ciento".

La sutil trampita está en la primera línea del texto.  "En una jugada estratégica, Moyano evitó responder a la Presidenta": esta frase sintetiza la instalación de una polémica a muerte entre dos personas (Moyano y Fernández de Kirchner), que en realidad no existe como tal.  El mensaje se completa con un "Sin embargo, por medio de sus dirigentes de máxima confianza, le envió un mensaje certero a Cristina Kirchner". Aquí el eje no está en la información (resumida: "Moyano respondió claramente") sino en el modo en que se la presenta.

Ante todo, la adversativa inicial: ¿porqué "sin embargo"? Porqué no, simplemente "¿Respondió?"
En segundo lugar, la pretendidamente objetiva descripción del supuesto método utilizado para responder: "por medio de sus dirigentes de máxima confianza". Los entrevistados, cuando se los presenta de este modo, no son dirigentes que conforman una conducción colectiva, sino meros títeres de "Moyano".

Y, para terminar: el "mensaje" fue "certero" (esto inmediatamente asocia con la precisión de una flecha que da en el blanco, agregando aún más violencia a una descripción de algo que es perfectamente normal).

Al plantear así la noticia, LN busca meter una cuña entre la CGT y el gobierno nacional, o al menos darle letra a sus lectores para que hablen como si esa cuña existiera. /Impone el escenario/ sin necesidad de dar más explicaciones.

Que hay tensiones y diferencias sobre los ritmos de la acumulación y la redistribución, es absolutamente cierto. Siempre existieron. Y al fin de cuentas, es de lo que permanentemente "hablan" los empresarios con los sindicalistas. Las comillas valen porque esto es particularmente dramático cuando se trata de la camándula de "grandes empresarios" (el ahora bautizado Grupo de los 6) a quienes "La Nación" presta voz y educa al mismo tiempo.

Esos, cada vez que tienen la oportunidad, "hablan" con los trabajadores a través del aparato represivo del Estado: para limitarnos solo a la segunda mitad del siglo XX, digamos que bombardeos, desapariciones, torturas, vuelos de la muerte, etc. no fueron el producto de una perversidad innata de los uniformados sino el modo en que la base social del diario de los Mitre prefiere "conversar" con las clases subalternas.

No siempre pueden jugar a ese juego, sin embargo. Entonces, a disgusto, se sientan a negociar con el mersunaje. Cuando el Estado se mete en esa mesa y se inclina más hacia el lado de los trabajadores, entonces... hablan desde los cabezales de "La Nación". Que es un modo elegantísimo de retornar a los bombardeos, las desapariciones y las torturas, pero sin que se note en lo más mínimo.

Lo que se bombardea, se hace desaparecer y se tortura, ahora que no se puede hacerlo con la gente, es la tan perorada "independencia" y "objetividad" periodística de que hace gala la nave insignia de nuestra flota de ocupación ideológica, la "tribuna de doctrina".

La verdad es que /la polémica con que LN  pretende "informarnos" no existe/, no en los términos torcidos en que nos la presenta.

Pero LN sabe que la mayor parte de los lectores no pasan del titular y el primer párrafo, y ese título y cabezal se convierten, así, en un verdadero  "ejemplo de manual" de cómo se hace periodismo militante.

La minoría de lectores que se interna en el artículo ni siquiera se da cuenta de la contradicción entre lo que subyace al planteo de la cabeza y los datos de la realidad, vertidos con bastante fidelidad.

Los que "saben de qué se trata", a su vez, son una minoría dentro de esa minoría. Desechan aquello que tiene la cabeza de "lavado de cerebros" y toman lo que les importa: esos datos duros, la persistencia de una alianza estratégica que la CGT no piensa romper en favor de la oligarquía argentina, al punto que en el último párrafo se alerta sobre la /participación cegetista en el plan de obras públicas del gobierno/. Saben que cuando el artículo termina hablando del "palacio" de la CGT y resaltando el carácter colectivo (ergo, no autocrático, no mero "Moyano") de su conducción ("Vamos a dar pelea"), lo único que interesa son estas cuatro palabras finales.

Ellos saben bien que en el núcleo combativo de la conducción de la CGT está su más acendrado enemigo. Y generan las políticas pertinentes.

Pero esos, los que llegan hasta el punto final, son muy pero muy poquititos. Al resto les alcanza y sobra con el cabezal y los titulares.

Reproducimos al pie el artículo entero porque es una pequeña obra maestra. Hay que aprender de los Mitre y de sus redactores...


* SUSCRIPCIÓN POR CORREO ELECTRÓNICO a la lista de Discusión RECONQUISTA POPULAR:
Enviá un mensaje escribiendo 'help'  en el asunto (no escriba nada en el cuerpo del mensaje) a reconquista-popular-request@greenhouse.economics.utah.edu

En CHUBUT, lista 1103!

En CHUBUT: Consolidar el Triunfo del Proyecto Nacional


El rumbo tomado por Mario Das Neves en su afán de diferenciarse del gobierno nacional se fue ahondado desde el día siguiente del las elecciones del 28 de junio del 2009. Presentándose como un candidato triunfante en medio de lo que parecía ser el final del kirchnerismo pidió, ante la mirada de aprobación de Mirtha Legrand, la renuncia del entonces canciller Taiana por considerarlo responsable del “papelón” de la Presidenta en su gira centroamericana de apoyo al gobierno del presidente Zelaya destituido por un golpe de Estado. Ya en la campaña electoral de ese momento había decidido dar por terminado el acuerdo electoral que lo consagrara dos veces gobernador declarando que su “Frente para la Integración” es una instancia superadora al Frente para la Victoria. Su posicionamiento con respecto  a las patronales rurales y sus públicas declaraciones sobre la necesidad de abandonar la “alianza” con Chavéz para posibilitar la “reinserción” de Argentina en el mundo dejaba bien en claro su idea de “superación” a tono con los deseos del establishment.

A lo largo del año y medio transcurrido desde aquella compulsa electoral el hasta ahora aspirante a la presidencia de la Nación fue sumando definiciones que lo colocaban en un lugar definidamente opositor al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Sus posicionamientos, profusamente difundidos por el conglomerado mediático opositor, tienen casi un tono de sobreactuación como para que nadie dude de que lado está ubicado. La defensa irrestricta del grupo Clarín, incluyendo el control de Papel Prensa y de la apropiación de hijos de desaparecidos por parte de su directora; el apoyo al atrincheramiento de Redrado en el Banco Central y la consiguientes críticas al nombramiento y a la gestión de Mercedes Marcó del Pont; el pedido de mano dura para acabar con los piquetes y protestas sociales; el alineamiento de sus diputados y senadores en el “grupo A” para que aportaran sus votos a los intentos de desgaste del gobierno nacional son algunas de las inequívocas señales que definen claramente el lugar desde el que ha elegido ubicarse para competir como candidato a presidir los destinos de la República Argentina.

Proclamando inicialmente su intención de competir en las internas del PJ como candidato a presidente se cobijó finalmente en el grupo del denominado Peronismo Federal junto a Duhalde, Rodríguez Sa, Solá, De Narvaez y Reuteman. Decidido a asegurar el triunfo en su provincia para consolidar sus posibilidades de competir a escala nacional decidió (pasando por encima de normas legales y de sentido común) adelantar siete meses las elecciones, fijando como fecha el 20 de marzo. Su control de la estructura del PJ y del aparato estatal del Chubut lo transformó en el “gran elector”, siendo finalmente quien decidió la nominación de los candidatos tanto en los municipios del interior chubutense como los de la fórmula de gobernador y vice integrada por el intendente de Comodoro Rivadavia Martín Buzzi y el de  Trelew Gustavo Mac Karthy.

La intenciones explícitas de Das Neves son las de obtener un triunfo electoral  contundente que le permita asegurar la continuidad del ”Modelo Chubut” y ser el artífice del primera victoria del año por parte del Peronismo Federal. De esta forma garantizaría el apoyo de los grupos de poder (empresariales y mediáticos) que los sostuvieron en su gestión por otro lado aumentaría su capital político en la puja dentro del conglomerado del PRO-peronismo. Si bien nadie toma en serio su candidatura presidencial, no hay que olvidar que desde las centenarias páginas de “La Nación”, nada menos que su columnista estrella, Joaquín Morales Solá, lo postulo para la vicepresidencia.

Ante este cuadro de situación y en la necesidad de recuperar el Chubut para el rumbo que desde el 2003 los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández han venido impulsando se ha constituido a nivel provincial el Frente para la Victoria. Presentando como fórmula para la gobernación al intendente de Puerto Madryn Carlos Eliceche y al diputado de Comodoro Rivadavia Javier Turiñan, ambos perteneciente al agrupamiento Nuevo Espacio Peronista, el FPV se constituyó a partir de las personerías políticas aportadas por el Partido Socialista Auténtico y el Polo Social, con el aval de las autoridades del PJ nacional y el apoyo explícito de la presidenta.

Ya en las elecciones del 2009 los sectores que se nuclearon en una opción política para defender explícitamente el rumbo desarrollado por el gobierno nacional contaron con la personaría política del Partido Socialista Auténtico del Chubut para presentar una lista que incluyó, además de candidatos del PSA a compañeros peronistas y de Patria y Pueblo. Este nucleamiento político continúa actuando con el nombre de Encuentro para la Participación Popular bregando incansablemente por la unidad de las organizaciones populares políticas y sociales convocando a profundizar los logros obtenidos y corregir lo desacertado a través de la participación activa de los sectores del campo nacional.

En este sentido hay un largo camino que debe recorrer el Frente para la Victoria tanto en la campaña electoral de marzo como la que vendrá con motivo de las elecciones nacionales de octubre  en la preparación y asunción de la gestión gubernamental en diciembre. Este camino es el de la participación y articulación del conjunto de movimientos sociales, partidos políticos, sindicatos y demás representaciones del conjunto del pueblo de la provincia para profundizar el rumbo iniciado a nivel nacional desde el 2003 dejando de lado definitivamente los espejismos de una “colonia próspera” que pueda integrase al mundo enajenando el patrimonio del conjunto de los argentinos actuales y futuros. 

Es por eso que la tarea pendiente en Chubut es no solo derrotar a las opciones políticas que quieren retrotraer al país al modelo de injusticia social, relaciones carnales con los poderes imperiales, estado bobo y predominio del capital financiero expresado principalmente por el Peronismo Federal de Das Neves – Duhalde y asociados, sino también consolidar un Frente Nacional que exprese el amplio espectro de los que queremos una Argentina Justa, Libre, Soberana e integrada a la Patria Grande.

(*) El presente es un artículo del Periódico “Patria y Pueblo – Socialistas de la Izquierda Nacional” número 32 perteneciente al mes de Enero de 2011
                                                                                                             pyptrelew@yahoo.com.ar    


SALIÓ PYP NRO. 32

Editorial
¿QUÈ SIGNIFICA PROFUNDIZAR EL RUMBO?*
Por Néstor Gorojovsky, Secretario General del Partido Patria y Pueblo – Izquierda Nacional

El campo antinacional tiene un serio problema: su corazón económico y social no tiene partido propio (salvo el núcleo duro y más liberal de formaciones como el PRO). Necesita hacer fraguar un bloque que se oponga coordinada y unificadamente al kirchnerismo atrás de un proyecto agroindustrial globalizado. Es una voluntad restauradora de tiempos idos. Al desplegarse revela una tal bandera de pirata que solo pueden asumirla abiertamente los sectores más privilegiados.

Los demás huyen del centro de gravedad social en torno al cual deberían estar moviéndose. La UCR, el PS, las diversas sectas de la ultraizquierda, no pueden convocar a sus seguidores detrás de ese estandarte. Pero entonces quedan flotando en el vacío y el común rechazo a lo que debería aglutinarlos los lleva a disparar cada uno por su lado, a fragmentarse.

Dentro del oficialismo, la certeza en un fácil triunfo nacional exaspera la puja por los primeros puestos en las listas electorales. Mejores expectativas electorales producen más lugares “salibles” en las boletas. Pero los aspirantes a ocuparlos crecen a un ritmo mucho mayor aún.

En sordina o a grito pelado, forcejeos, querellas y peloteras varias atraviesan todo el espectro. Y para colmo hacen cola una serie de fugitivos en tiempos malos que esperan ser bienvenidos en los buenos.

No nos corresponde a nosotros, socialistas revolucionarios de la Izquierda Nacional, opinar sobre las opciones electorales que termine haciendo el kirchnerismo. En principio, nos basta con la defensa de los candidatos que pretendan mantenerse en la senda abierta en mayo del 2003. Pero sí deseamos hacer algunas observaciones sobre aquello que, en tanto integrantes del campo nacional, sí nos atañe: la consolidación de lo avanzado y la profundización de lo obtenido.

A nuestro juicio, la continuidad de tanta bonanza electoral, el verdadero tsunami que volcó el estado general de opinión tras el fallecimiento de Néstor Kirchner, no está en modo alguno garantizada. La solidez del apoyo popular al gobierno no es tan sólida, valga la paradoja. Las rémoras del pasado empiezan a socavar las condiciones de vida de la gran masa de los partidarios de la continuidad del proyecto (que, por supuesto, se expresa en la reelección de Cristina Fernández de Kirchner).

Pese a las altísimas ganancias de las empresas privadas, la tasa de inversión sigue manteniéndose muy por debajo de lo que requiere el país. No se puede seguir esperando gratuitamente que el sector privado se decida a ser el motor básico del crecimiento de la economía a las tasas que se necesitan. Tanto la hegemonía ideológica de lo que se ha dado en llamar el “liberalismo” o el “neoliberalismo” como la renuencia a ceder posiciones de poder ante las clases subalternas hacen que la burguesía, la famosa burguesía que según Arturo Jauretche había fracasado cuatro veces hacia mediados de los 60, vuelva a fracasar ahora.

El gobierno viene apelando a un Estado gendarme “al revés”: no contra las mayorías en beneficio de las minorías, sino sobre las minorías en defensa de las mayorías.

Esta táctica obtiene algunas victorias, como lo demuestra el súbito salto que sufrió la previsión de inversiones de Edesur ante la primera amenaza seria de terminar con la concesión. Pero no son baratas: el malhumor social provocado por la reciente ola de cortes de energía no se carga a la cuenta de la empresa imperialista hispano-italiana, sino al gobierno nacional.

Las tensiones inflacionarias, que tienen su origen en la misma ausencia de inversión, son otra de las tendencias erosivas. Y la persistente contratación en negro y las terciarizaciones, entre otras formas de fraude laboral, generan condiciones de violencia puntual que terminan proveyendo fértil terreno a múltiples operaciones antipopulares, de todo tipo y autor.

Avanzar y profundizar significa pasar del “gendarme popular” al Estado como “interventor dinámico” para garantizar las tasas de inversión. A falta de otras armas para imponer su voluntad antinacional, las clases dominantes de la Argentina no dejarán de actuar “irracionalmente” (es decir, según la racionalidad propia de quienes desean mantener su poder a toda costa) en el plano de la economía.

El verdadero futuro electoral se juega en esos campos de combate, y no en las internas.

(*) Editorial del Periódico Patria y Pueblo número 32 correspondiente al mes de Enero de 2011

Peones Golondrinas, peor que Siervos o Esclavos

PEONES GOLONDRINA PEOR QUE ESCLAVOS O SIERVOS

Por Jacinto Paz, PYP Ituzaingó


Los argentinos se enteraron en el comienzo de este año, de la existencia de “trabajadores golondrinas” que cumplían sus tareas en San Pedro, Arrecifes y Ramallo en condiciones de vida que lesionan la dignidad humana. Los mismos sufrían la explotación de las empresas  multinacionales semilleras y cerealeras NIDERA, PIONEER, MONSANTO, y la nacional DON MARIO, a través de otra multinacional MANPOWER, y su subsidiaria RURAL POWER, proveedores de trabajadores temporarios, que son reclutados en Villa Atamisqui, en Santiago del Estero, por Emilio Jiménez, delegado de estas agencias “esclavistas”. Esta metodología utilizada multiplica al máximo las ganancias de las burguesías imperialistas y las nacionales de los agro-negocios. Del que participan también las oligarquías propietarias de los campos alquilados. La ecuación es sencilla. A mayor explotación, mayores ganancias. Lógica del Capitalismo “salvaje “.

Santiago del Estero históricamente proveyó de obreros para: la zafra en Tucumán, cortar caña de azúcar con machetes, cosechar algodón en Chaco, tomates en Salta o cortar las flores a las plantas de maíz. “La Deflorada”, en Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba. Trabajos que se realizan desde hace muchas décadas y hoy se extendió a San Luis, Catamarca y Salta. Se trabaja por cuadrillas, las que compiten entre si.

Braceros, Cosecheros, Zafreros, Obreros golondrina en definitiva, trabajan largas jornadas bajo el sol, 12 hs sin pago de horas extras, sin provisión de ropa de trabajo y elementos de protección personal, borceguíes, cascos, guantes, antiparras, ni pensar en agua potable, baños, duchas o luz eléctrica.

La explotación llega a niveles extremos. Si llueven y no trabajan, no cobran
Si se enferman o sufren un accidente, no cobran un peso, si cae granizo y se arruina la plantación, los mandan de vuelta al pago, sin pagarles nada. Otras veces lo llevan antes de que salga la flor en el maizal y los tienen sin trabajar, para que no los contraten otras empresas, esos dias tampoco cobran.

El pan, el fideo, lo que necesitan para alimentarse, le son vendidos a precios exorbitantes por los mismos empleadores. Como en la tristemente celebre La Forestal.

LA PRESENCIA DEL ESTADO

Otros tiempos estamos viviendo en nuestra querida patria, la impunidad de los explotadores se va acabando a pesar de la complicidad, del jerarca sindical, que actúa como vocero de las patronales “del CAMPO” y no, como defensor de los trabajadores rurales. Gerónimo “Momo” Venegas, brazo gremial de Eduardo Duhalde, que promete recortar los derechos de los trabajadores como parte de su programa de gobierno, si llega a ser presidente nuevamente.  

La Fiscalia del Juzgado Federal Nº 2 de San Nicolas inicio una causa por presunto Trabajo Esclavo y Sometimiento a la Servidumbre, para la fiscalia el delito de Trata de Personas, esta probado y se han pedido detenciones e indagatorias de directivos de las empresas involucradas.

El 30 de diciembre de 2010 y el 4 de Enero del 2011, se allanaron dos campos en San Pedro y tres en Ramallo y Arrecifes, que explotan las firmas STATUS AGER SA y SOUTHERN SEEDS PRODUCTION, donde se hallaron 274 personas en deplorables e infrahumanas condiciones laborales.

Los Ministerios de Trabajo, de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires, realizaron operativos, donde detectaron otros 500 casos, de los trabajadores rurales, entre ellos menores de edad, cumpliendo sus tareas en condiciones de explotación y servidumbre.

Los obreros no contaban con medios para comunicarse con sus familiares, desconocían la fecha de pago y se les prohibía salir de las estancias.

Es un gran avance, es el comienzo de un camino que tiene necesariamente que terminar con esta situación de injusticia, para con nuestros humanos mas débiles. Debemos comprometernos como militantes y como sociedad, a luchar sin desmayos para cambiar esta realidad.   

Apoyando al gobierno de la compañera presidenta Cristina Fernández de Kirchner para profundizar, la justicia social en la Argentina., exigiendo a los funcionarios y colaborando para hacer cumplir las leyes que protegen a los trabajadores. A los Senadores y Diputados Nacionales y Provinciales, exigirles que trabajen para extender la protección de las leyes obreras, a los trabajadores golondrinas, y endurecer la Legislación Penal para encarcelar a los explotadores que se aprovechan de su estado de necesidad.