A nuestra Presidenta Dra. Cristina Fernandez de Kirchner (carta enviada el 03-02-2015)

Buenos Aires, 3 de Febrero de 2015

Señora Presidenta de la Nación
Dra. Cristina Fernández de Kirchner

De nuestra mayor consideración:
El partido Patria y Pueblo – Socialistas de la Izquierda Nacional, desea hacerle llegar, en su nombre, en el de sus militantes y en el de sus partidarios y simpatizantes, el más claro y firme apoyo ante el embate desestabilizador que sufre actualmente su gobierno y, a través del mismo, el conjunto del pueblo argentino.

La muerte del Dr. Nisman, en circunstancias poco claras que, al momento de redactarse estas líneas, no parecen estar en vías de ser iluminadas por el desempeño de los funcionarios judiciales sobre quienes recayó su esclarecimiento, marca interrogantes de la máxima gravedad sobre tres puntos fundamentales de nuestra vida política e institucional.

En primer lugar, se reitera la contumaz rebelión de una fracción poderosa y militante de los integrantes de la administración de justicia, sobre la que nuestro partido viene alertando desde hace largos meses. 

Esa fracción supérstite del peor pasado argentino, enquistada en un poder que conserva prerrogativas previas a la emancipación, está intentando reemplazar en el rol de agente activo de desestabilización a los sectores agroexportadores pampeanos (“125”), a la mafia financiera enquistada ante todo en los grandes bancos fugadores de divisas (“evasión, dólar blue, ataques especulativos, etc.), a las fuerzas de seguridad, a los propagandistas interesados del Apocalipsis económico, y a los fondos buitre con sus empresas de relaciones públicas y organizaciones no gubernamentales que “operan sobre la sociedad civil”.

En segundo lugar, su gobierno enfrenta (y responde con la dureza necesaria) la independencia antiargentina de que disfrutaron, desde muchas décadas antes del 10 de diciembre de 1983, los servicios de inteligencia formulados en el canon antipopular del régimen de facto y fusilador instalado en setiembre de 1955. Nuestro partido recibe con positivo fervor sus disposiciones disolutivas y reorganizadoras de los “servicios”, y espera que a partir de ellas surja un nuevo sistema de inteligencia, orientado a defender la soberanía nacional y el derecho de los argentinos a decidir autónomamente nuestro destino.

Esto, señora Presidenta, nos lleva al tercer punto: Patria y Pueblo está seguro de no estar solo en ver la mano rectora y definitoria de una potencia extranjera detrás de todos estos acontecimientos destituyentes que el país entero enfrenta a través de su accionar decidido y enérgico. Vemos, y sabemos que no somos los únicos, que en la orquestación de todos estos acontecimientos, desde la presentación de la informe denuncia del Dr. Nisman hasta su aún turbio deceso, asoman la mano y el cerebro de la Embajada de los Estados Unidos de América.

Son múltiples, y usted los conoce mejor que nadie, los motivos de ese país para intentar debilitar su gobierno y, de ser posible, instigar su caída anticipada o prepararle, en su defecto, un final inglorioso. Pero el hecho mismo de que el embajador finalmente designado haya elegido iniciar sus actividades con un mensaje dirigido por las redes sociales al pueblo argentino, en vez de limitarse a la función diplomática que le compete, es en sí una luz roja que, a nuestro juicio, ameritaría como mínimo un reclamo de nuestro gobierno para que rinda las explicaciones del caso.

La alocución intencionada del Embajador Mamet durante el sepelio del fiscal Nisman deja cada vez menos lugar a las dudas. Estamos, señora Presidenta, ante las primeras luces de un intento de implantar en la Argentina otra más de las “revoluciones de color” que tanta muerte y desolación vienen dejando en el mundo entero desde hace ya un cuarto de siglo.

A las (in) conductas del embajador Mamet deben añadirse, como Ud. sabe, el pedido de “sancionar  y aislar a la Argentina, por el asesinato de Nisman”, del New York Times y la embestida de algunos legisladores demócratas y republicanos, pidiendo que se “exija” "una investigación seria", o se la encomiende a instancias internacionales. Todo lo cual, que implica tratarnos como a un país enemigo, responde, sin duda, a la voluntad de atacar la política soberana que lleva su gobierno, de la que no se soporta, en el norte, el manejo del conflicto con los buitres y la justicia norteamericana, los acuerdos con Rusia y China, la línea nacional en América Latina y el hecho, para ellos escandaloso, de que las fuerzas que rechazan las imposiciones imperialistas en Grecia, España y otros países nos  tomen como ejemplo al buscar la renegociación de la deuda externa y promover salidas del caos neoliberal basadas en criterios que privilegien la producción y el derecho al consumo de sus pueblos respectivos.

Señora Presidenta, tenemos la certeza de que el pueblo argentino se alineará detrás suyo sin el menor reparo en el caso de que usted y su gobierno decidan dar una batalla “preventiva” contra este nuevo Spruille Braden, que vino a la Argentina para hacer terminar del peor modo al mejor gobierno que tuvimos los argentinos desde la muerte del General Perón. Y con él, los socialistas de la Izquierda Nacional organizados en Patria y Pueblo sabremos hacer honor al compromiso que nuestro mismo nombre expresa.

Si Usted considerase conveniente mantener un encuentro político con integrantes de la dirección de nuestro partido, o establecer una reunión con un funcionario de su confianza, allí estaremos. Ante todo, está la Patria.

Mesa Ejecutiva Nacional
Nestor Gorojovsky, Secretario General
Bailón Jerez, Juan María Escobar, Rubén Rosmarino, Lorena Vazquez, Hugo Santos, 
Aurelio Argañaraz, Pablo López, Silvio Zuzulich, Edgardo Sánchez, Jacinto Paz.