Chevron y la Soberanía Nacional

Una ola de antiimperialismo petrolero se desató sobre la Argentina al conocerse el decreto que corona los acuerdos de YPF con la empresa imperialista Chevron para empezar a desarrollar los yacimientos de petróleo de esquisto (shale oil) en la zona de Vaca Muerta, Neuquén.

Esos acuerdos no lesionan la soberanía argentina. El 80% de los hidrocarburos obtenidos queda en manos de nuestro país, el 20% en manos de la empresa contratada, los plazos de inversión y las penalidades son correctos, no se traspasa una sola acción de YPF a la empresa Chevron, y todas las diferencias deberán resolverse ante tribunales argentinos.

El acuerdo permite resolver, drástica y rápidamente, el drenaje de divisas que significa la permanente adquisición de hidrocarburos por parte del Estado y el país para poder sustentar el proceso de reindustrialización.

La situación es consecuencia de las políticas impulsadas precisamente por los más duros críticos del gobierno nacional: el radicalismo, el PRO, el peronismo cipayo y los progresistas de la Alianza. Son ellos, no el kirchnerismo, los responsables del desguace de YPF y de la transformación de la Argentina en proveedor de petróleo y gas barato a las empresas extranjeras implantadas en Chile.

Llamamos a los compañeros del campo nacional y del más amplio campo popular que se dejaron llevar por la argumentación de esos enemigos de la Patria a reconsiderar sus posiciones.

Detrás de las críticas a Cristina Fernández de Kirchner por el acuerdo con Chevron no está la intención de nacionalizar definitivamente YPF, ni la de desarrollar una tecnología propia en tiempo récord para explotar el petróleo de Vaca Muerta. Lo que hay allí es la intención de mantener y agrandar el desequilibrio de la balanza comercial, para empujar al país a una devaluación y a una crisis financiera.


Néstor Gorojovsky
Secretario General
Partido Patria y Pueblo – Izquierda Nacional

PyP y las Elecciones de 2013

En las elecciones de 2013, los integrantes de Patria y Pueblo - Socialistas de la Izquierda Nacional, apoyaremos las listas de legisladores nacionales del Frente para la Victoria en todos los distritos del país, y convocamos a nuestros amigos y simpatizantes a obrar de igual modo.

Del resultado de estas legislativas no depende solo la composición del Congreso. Obviamente, para reforzar y profundizar el proyecto iniciado con la llegada del Dr. Néstor Kirchner al gobierno, al calor del alzamiento de diciembre de 2001, tenemos que asegurar que el Legislativo esté acorde con el Ejecutivo.

Pero es el Ejecutivo mismo el que está en juego: este año empiezan a prepararse las condiciones en que se darán las presidenciales de 2015. Con un Poder Judicial en rebeldía sediciosa contra los otros dos, la alternativa es clara. O estas legislativas fortalecen al bloque nacional industrialista que está hoy representado en el poder por la Dra. Cristina Fernández de Kirchner, o fortalecen al bloque de los enemigos de la Patria que pretende devolvernos al 18 de diciembre de 2001.

Estas fuerzas quieren “mejorar” ese modelo de país para solventar con nuestra hambre la crisis imparable del centro metropolitano que empezó con el crack financiero estadounidense de 2008.

Los estratos populares, otra vez, no necesitan ser kirchneristas, peronistas ni radicales para votar por el kirchnerismo. Basta con tener instinto de conservación. Lo votan en defensa propia, que es un muy buen motivo.

Circulan por allí distintos listados con centenares de medidas kirchneristas que explican porqué este gobierno es el mejor que tuvimos los argentinos desde la muerte del General Perón en 1974. Esos listados, sin embargo, pueden leerse como el antiprograma del bloque antinacional. Baste decir que todas y cada una de esas medidas serían derogadas, desnaturalizadas, recortadas o proyectadas al limbo si el kirchnerismo cayera en las presidenciales de 2015.

El bloque gorila no logró presentar batalla seria al kirchnerismo hasta el día de hoy solo porque le viene siendo difícil encontrar un candidato aglutinador que tenga buenas probabilidades de derrotarlo en una presidencial. Pues bien: esta vez, ese objetivo parece alcanzable en la figura del Dr. Sergio Massa, intendente de Tigre y gran esperanza blanca.

La táctica de la confrontación directa deja paso a la táctica del “silencio sabio” por parte de un candidato que “puede andar” en la medida en que logre ocultar con inteligencia los objetivos profundos de quienes lo patrocinan. Si este candidato obtiene un caudal respetable de votos, se le irán allanando las voluntades de todos sus competidores, desde De Narváez hasta De la Sota, desde Binner hasta Cobos.

Por primera vez desde el hundimiento del menemismo en la figura de su álter ego De la Rúa, la Sociedad Rural Argentina y su séquito mitrista de instituciones y empresarios imperialistas, librecambistas y agroexportadores creen haber encontrado en el Dr. Massa esa posibilidad de tener una figura unificadora, capaz de arrastrar a su sombra un importante caudal popular. Súmese la posibilidad de que un debilitamiento de la figura presidencial promueva saltos de alambrada por parte de punteros locales de débil o inexistente interés en las grandes cuestiones patrióticas que se dirimen. Esto, nada menos, es lo que debe impedirse en las legislativas de 2013.

No olvidamos en Patria y Pueblo que el hecho de que este gobierno (reiteramos: el mejor que tuvimos los argentinos desde la muerte del general Perón) se encuentre ahora, a diez años de gestión eficiente y eficaz, ante la alternativa de ser erosionado por las fuerzas que huyeron de la Casa Rosada en el helicóptero de De la Rúa es, como mínimo, paradójico e inquietante.

Tenemos nuestra respuesta a esto, y tenemos propuestas para que no vuelva a ocurrir, para que el campo antinacional no vuelva a amenazar jamás la continuidad de un rumbo nacional y popular en la vida política de los argentinos. Tenemos un programa y una propuesta organizativa que, si no nos equivocamos, cumplirían esos objetivos.

Pero hoy, de cara a las PASO y a las legislativas, no tenemos duda alguna: o se está con el gobierno nacional y popular, o se está con el bloque oligárquico e imperialista. El derecho a discutir a ese gobierno, en aquello en lo que tenga de discutible, nos lo ganaremos solo quienes con lealtad pero sin fisuras sepamos por dónde pasa el eje de la política en un momento clave como el que estamos viviendo.

Mesa Ejecutiva Nacional:
Néstor Gorojovsky, Secretario General

Bailón Jerez, Juan María Escobar, Rubén Rosmarino, Jacinto Paz, Hugo Santos, Gustavo Battistoni, Pablo López, Silvio Zuzulich, Edgardo Sánchez Aurelio Argañaraz, Lorena Vazquez.