LEY DE MEDIOS: “LIBERTADES” PARA POCOS O DEMOCRACIA

Cristina Fernández de Kirchner avanza con políticas nacionales que buscan sortear la crisis en medio de una coyuntura donde los medios de in-comunicación y la oposición son una y la misma cosa. A paso de vencedores, se juega un pleno y coparticipa las retenciones, nacionaliza Fabrica Militar de Aviones de Córdoba - que estaba en manos de la imperialista Lockheed - y presenta un proyecto de ley que busca acabar con los monopolios mediáticos, entre ellos el “Grupo Clarín”, que se amparan en la Ley de Radiodifusión 22.285 promulgada por decreto de Jorge Rafael Videla.
Para instalar el debate en torno al poder de los grupos dominantes (que manejan la información y las comunicaciones audiovisuales a su criterio), el miércoles 18 de marzo CFK presentó la Propuesta del Proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (PPLSCA), resistido por la oposición y los personeros de la oligarquía antes siquiera de que se conozca su contenido. Por un lado, los medios de comunicación evaden el debate en torno a la propiedad de los medios; por otro, cada vez que se cuestiona una política que tienda a regular y a democratizar el acceso a la información y a la comunicación, se esconden detrás de la "libertad de expresión" para evitar cualquier cuestionamiento a su base material. Decía Jauretche "no se trata de libertad de prensa, en ellos es libertad de empresa".
La ley de la Dictadura y la nueva ley Audiovisual.
La dictadura oligárquico-imperialista promulgó la ley de radiodifusión actual el 15 de septiembre de 1980, a la sombra de la doctrina de Seguridad Nacional. Fue un reflejo ante lo que percibía como "campaña anti-argentina". En ella se sientan las bases que permitieron la actual concentración monopólica de los medios en nuestro país. En ella, solamente podían tener acceso a los medios organismos con fines de lucro -es decir solamente el capital privado. Asímismo, las modificaciones a la ley realizadas bajo la segunda década infame, en los 90, "facilitaron la concentración horizontal por vía de la admisión de los multimedios y la aparición de holding". Con esta norma se crea el COMFER y los encargados de "regular" los medios eran "militares, servicios de inteligencia y empresarios". La extranjerización de los medios también estaba contemplada.
La PPLSCA es un avance hacia la democratización de los medios. En ella se contempla al pueblo argentino y se hace una defensa del patrimonio cultural de la nación, ya que, entre otros elementos, prevé que solo el 30% del paquete accionario de un medio pueda ser de capitales extranjeros (en este sentido, habrá que cuidar las avivadas de los que quieran ampararse en el convenio de titularidad firmado con EEUU, que obliga a tratar a los estadounidenses como si fueran argentinos). La nueva ley democratiza porque "permitirá el acceso a las entidades sin fines de lucro", a la vez que "reservará, con carácter inderogable, el 33% del espectro para las personas jurídicas sin fines de lucro tales como, asociaciones, fundaciones, mutuales". Asímismo, se amplia la base de regulación, ya que se creará la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, cuyo directorio estará conformado por cinco personas: tres designados por el Poder Ejecutivo y dos para la segunda y tercera minoría parlamentarias. También está "previsto el mecanismo de Audiencias Públicas para determinar prórrogas de Licencias y decisiones sobre el uso que se dará a las nuevas tecnologías".
Las voces de la antipatria
Los grandes grupos empresariales dueños de los multimedios salen a ningunear una ley que busca la democratización de los medios. A ellos se suman las voces de la Sra. Carrio, el aliancista Morales y Silvana Giúdici ( de la Boca a la riqueza). La oposición toda sale a atacar al PPLSCA aduciendo que se busca controlar y manipular los medios de comunicación, en concordancia con la imperialista SIP, que en un reciente informe sobre la situación de la "libertad de prensa" en America Latina "alerta" sobre como ése derecho se encuentra coartado en nuestro país.
Dijo Elisa Carrio "No tenemos ningún problema en defender a los llamados grupos económicos". Que más decir. Morales, senador de la UCR, afirmó “Con esta ley la Argentina se va a convertir en la Venezuela de Chávez”. A buena hora diriamos, ya que si algo caracteriza a ese país es el endeble apoyo mediático con que cuenta el gobierno.
Democratizar los medios, ¿es coartar la libertad de expresión o es multiplicar las voces de aquellos que no tienen acceso a un medio? Coartar la libertad de expresión, ¿es darle prensa a la oposición sin dar voz a los voceros oficiales? ¡Pero si en este país y con la ley vigente, la 22.285, hasta tienen el micrófono abierto quienes llaman a la sedición; recordemos que fue Buzzi, el jefe de la Federación Agraria, quien salió por todos los medios llamando a "desgastar" a este gobierno en un claro pronunciamiento golpista! Y nadie lo censuró ni se multó a los medios que se hicieron eco de la sedición.
La lucha es por restaurar la plena dignidad del Estado en el terreno de los medios. Contra esto se alza el bloque antinacional. Lo altera hasta el delirio el súperdemocrático artículo que plantea una revisión bienal de todas las licencias. Esta ley, que es de enorme moderación, ni siquiera replantea el papel discriminatorio de las agencias de publicidad. Pero aún eso les parece demasiado. Quieren volver al menemato. Eso es todo.

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