La capitulación macrista ante los fondos buitre y la usura internacional era lo menos que podía esperarse de este régimen electo pero antipopular, antinacional y de restauración oligárquica e imperialista. Esa usura financió y apoyó la llegada de Mauricio Macri al poder, y ahora viene a cobrar su deuda. El macrismo quiere devolver favores a costa nuestra, de la dignidad misma del país y de las generaciones futuras. Es lógico. Al primer día lo hizo con los rentistas pampeanos, las grandes cadenas de supermercados, las mineras imperialistas, los monopolios de la comunicación, y cualquier gorila en disponibilidad que ande por allí. Ahora, con el presupuesto desequilibrado por la transferencia de ingresos a los sectores más parasitarios e improductivos de nuestra estructura económica, llega la hora de los usureros. Tras crear la crisis fiscal, Prat Gay la esgrime como argumento extorsivo para forzar a los argentinos a iniciar un nuevo ciclo de endeudamiento. Si el hombre de ...
SOCIALISTAS DE LA IZQUIERDA NACIONAL